1693ED62AD8B4E66852A02070C1081BDSinopsis. Manuscrito cuervo es una de las obras más singulares de Max Aub. Un fascinante relato sobre la vida en el campo de concentración francés de Vernet d’Ariège, tras la guerra civil española, en el que traza un irónico y afilado dibujo de la condición humana; un tratado de la vida de los hombres narrado por un cuervo en clave crítica y humorística en el que Max Aub muestra todo su genio literario.

Manuscrito cuervo. Max Aub.

Cuadernos del Vigía | noviembre 2011 | rústica con solapas | 139 pp.
ISBN: 9788495430410


E5C545750F90456080F4A105E3C8D45DSinopsis. «La verdadera historia de la muerte de Francisco Franco» es uno de los relatos más apasionantes y espectaculares de la obra de Max Aub, un texto que refleja como ninguno el ambiente citadino de los cafés mexicanos de aquella época, las obsesiones de los trasterrados, la manera de verse entre sí mexicanos y exiliados, y la inutilidad de la muerte de Franco para resolver los problemas de España. Un relato escrito con el sarcasmo y la ironía propios de un autor genial; una obra que ha resistido el tiempo y sus avatares y sigue hoy día ofreciéndonos es mirada lúcida y singularmente desafecta con la realidad que le tocó vivir; una manera de ver que mantuvo tanto en los momentos más cruciales de su vida como en las circunstancias más difíciles de la historia española.

La verdadera historia de la muerte de Francisco Franco. Max Aub (ilustr. de Antonio Santos)

Cuadernos del Vigía | noviembre 2014 | rústica con solapas | 59 pp.
ISBN: 9788495430526


Mucha muerte - Max AubSinopsis. No hay tantos crímenes como dicen, aunque sobran razones para cometerlos. Pero el hombre —como es sabido— es bueno, por ser natural, y no se atreve a tanto. De las reacciones de los mis difuntos nada digo, por ignorancia. Me bastaron —como autor— las de sus asesinos… Me declaro culpable y no quiero ser perdonado. Estos textos —dejo constancia— no tienen segundas intenciones: puro sentimiento.

«—¿A qué tanto escándalo? ¿Tanto llorar? Mírenlo: ¿cuándo le vieron tan tranquilo?

Mucha muerte. Max Aub (ed. y pról. de Pedro Tejada Tello)

Cuadernos del Vigía | mayo 2011 | rústica con solapas | 195 pp.
ISBN: 9788495430397


Hay veces en las cuales contenido y continente se aúnan para hacer de la lectura un placer —permitidme la pedantería— excelso. Es lo que sucede cuando se conjugan la maravillosa pluma de Max Aub y el preciosista y cuidadoso trabajo de edición de Cuadernos del Vigía, una pequeña editorial granadina con un quehacer encomiable.

Durante mucho tiempo, Max Aub durmió el sueño de los justos en la Península, en su condición de escritor exiliado tras la Guerra Civil —lo que es lo mismo que decir proscrito—; en La gallina ciega, una crónica de su venida, que no vuelta, a España, a finales de los sesenta, describió cómo entró a una librería valenciana a preguntar por sus libros, y le contestaron «que ahí no tenían escritores extranjeros». Pero por fortuna, este exilio hace ya tiempo que dejó de ser. Así, estas tres ediciones de Cuadernos del Vigía no son tanto una recuperación como un merecido homenaje a Max Aub —además de La verdadera historia…, de El manuscrito Cuervo y de Mucha muerte, la editorial granadina ha publicado, con el mismo primor, Juego de cartas (2010) y Luis Buñuel, novela (2013)—, dándole el exquisito formato que una obra como la suya merece.

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E insisto tanto en los primores de la edición, porque son libros de los que gusta tener en las manos, por su papel, sus tipografías, la disposición de elementos, la impresión a dos tintas, las ilustraciones —en el caso de La verdadera historia…, de la plumilla de Antonio Santos—, etcétera, etcétera. Me encanta tener estas ejemplares en mis estanterías, y pronto completaré mi colección Max Aub-Cuadernos del Vigía. Y ojalá que publiquen una edición integral de El laberinto mágico, la capital serie novelística de Aub, que aún no tiene una edición a la altura, y que Cuadernos del Vigía ha demostrado estar sobradamente capacitada de llevar a buen puerto.

En cuanto a lo que aquí nos ocupa, estas obras pertenecen al periodo del exilio del autor, el más prolífico. En el caso de El manuscrito cuervo, Max Aub narra su experiencia en el campo de concentración francés de Vernet d’Ariège, una estancia forzada por la Guerra Civil. Lo hace con un juego tan divertido como dado a un audaz ejercicio de perspectivismo y de insólitos puntos de vista: es un cuervo el que narra la realidad de los míseros humanos que observa acampados, y que escudriña con el afán de establecer una fisiología humana que sirva, con su conocimiento, a la mejora de su estirpe, la de los cuervos. Con esta impostura, el humor es desbordante, y del mismo modo el ingenio y la inteligencia se adueñan de cada pasar de página. Pero es imposible sustraerse de la realidad que se esconde —con no mucho ahínco, la verdad— detrás de esta deliciosa obrita: la de un campo de concentración tras la resaca de la Guerra Civil y en los albores de la Segunda Guerra Mundial. Aub realiza aquí una prestidigitación de lo absurdo de la naturaleza humana, de las fronteras, del dinero, de la esclavitud del trabajo… que a la postre termina siendo algo tan lacerante como la última arma del autor: es con el humor y con el juego con lo que se evade de una realidad miserable.

La muerte de Franco - Max Aub DET
Foto con el móvil —un tanto chapucera— de una de las ilustraciones de Santos

La verdadera historia de la muerte de Francisco Franco, por su parte, más breve, mantiene un tono narrativo más convencional: encontramos un cuento o relato en su mejor sentido. Pero el humor, la ironía y el juego acre tienen tanta o más presencia que en El manuscrito cuervo. Es el relato del sonorense Ignacio Jurado, camarero en un café mexicano de los años cuarenta. Harto ya de españoles exiliados, que vociferan en las mesas, atentando contra su tranquilidad y el ambiente que había antes, planea un asesinato tan atrevido como descacharrante: el de Franco: porque así esos españoles gritones podrán volver a su país y dejarle tranquilo. Las situaciones planteadas, tamizadas por la óptica aparentemente ingenua y decidida del protagonista, son hilarantes. Y al mismo tiempo, entierra bajo el engañoso consuelo de la mordaz ironía aquel suceso tan deseado como inalcanzable, la muerte del dictador.

Mucha muerte, por último, es el mejor ejemplo del extraordinario quehacer de Cuadernos del Vigía, con una obra de Aub, además, fantástica. El cuidado llega desde distintos órdenes. En primer lugar, el acertado trabajo de edición, llevado a cabo por Pedro Tejada Tello, que recupera los Crímenes ejemplares de Max Aub completándolo con otros fragmentos dispersos en distintas revistas —ofreciéndonos una estupenda edición integral— y acompañándolo con Signos de ortografía. El resultado es que podemos disfrutar plenamente de la que es, quizás, la mejor muestra literaria de Max Aub como juego. Son pequeños microrrelatos, ingenios, donde se lanzan fogonazos tan chistosos como, con su acumulación, radiografías sorprendentemente certeras de la puerilidad del alma humana.

Era mate a la tercera. Solo aquella jugada absurda, que nadie podía pensar, pudo salvarle. La hizo. Lo maté a la primera.

Hablan asesinos, gente despechada, personas llevadas al límite del hastío o del hartazgo. Y lo hacen con una voz muy condensada, con un estilo impecable, y con un entretenimiento fuera de toda duda. Estas pequeñas perlas, que Max Aub podía escribir en cualquier rincón, dejándolas anotadas según le llegaba la inspiración o la idea, son una magnífica prueba del especial talento de este escritor. Podría parecer literatura ligera, banal, pero sería un error considerarlo así. Son dentelladas de un escritor dotado de un talento como pocos. Y que se divierte y que quiere divertir.

Dije que el cuidado de Cuadernos del Vigía llega desde distintos órdenes, no solo desde la edición de Tello y el acierto de la obra editada, sino también por cómo se ha editado. La edición es bellísima, a dos tintas, con portadas separadas para cada sección, tipografías y disposición de las cajas muy cuidadas, y unas ilustraciones que forman parte de la propia maquetación. Veo, revisando la página de créditos, que este diseño está a cargo de Francis Requena. Chapó. Pues las ilustraciones son un prodigio de primor y detallismo: están compuestos con caracteres tipográficos. Fijaos con detalle en las pistolas de la cubierta, o la ilustración de la portada que flanquea el segmento «De suicidios»:

Mucha muerte - Max Aub DET2     Mucha muerte - Max Aub DET1

Tres obritas, en definitiva, magníficas y deliciosas. Tan plenas de sustancia como entretenidas. Merece la pena, y mucho, leer a Max Aub. Y si es en ediciones como estas, más todavía.

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